DALLAS. Ya sea que planee viajar a una hermosa playa o a las montañas nevadas, ir en un crucero o hacer un recorrido turístico por la ciudad, sus vacaciones deben ser divertidas y estar libres de preocupaciones...
Para asegurarse un viaje sin problemas, es importante planificar con antelación teniendo en cuenta las posibles necesidades de salud, en especial si usted padece de una afección crónica, como la diabetes.
"Lamentablemente, la diabetes no se toma ni un solo día de descanso; sin embargo, si las personas con esta condición realizan los preparativos con cuidado, podrán disfrutar de un viaje seguro y saludable —asegura Kellie Rodríguez, directora administrativa del Programa Global de Diabetes de Parkland Health—. Al igual que todos los demás, los diabéticos también quieren escapar de la rutina diaria. Pero para sentirse bien, deben apegarse a sus rutinas habituales de alimentación, ejercicio y medicación, aun cuando están viajando".
Es más fácil decirlo que hacerlo, sobre todo cuando se trata de una enfermedad compleja, pero el equipo de especialistas en diabetes de Parkland les brindan estos consejos a los pacientes con diabetes para que puedan planear su escapada.
Consejo n.° 1: Consulte con su proveedor de atención médica para la diabetes. "Lo más importante es evitar los altibajos repentinos en los niveles de azúcar en sangre —explica Luigi Meneghini, endocrinólogo y director médico ejecutivo del Programa Global de Diabetes de Parkland y profesor titular de Medicina Interna en UT Southwestern—. Debe consultar al médico varias semanas antes del viaje para asegurarse de que su diabetes esté bajo control. Pregunte si es necesario hacer algún cambio en la medicación, asegúrese de que sus vacunas estén al día, renueve sus recetas y obtenga la documentación de sus medicamentos y dispositivos. Proporcione una copia a la persona que viaje con usted en caso de emergencia".
Consejo n.° 2: Esté preparado. Infórmese acerca de la ubicación de los servicios de emergencia en el lugar de destino, aprenda las palabras relacionadas con la diabetes en el idioma del país al que viaja y lleve su identificación de alerta médica. "Llévela en la muñeca o en el cuello; no la guarde en la cartera, ya que allí no estará visible en caso de emergencia", sugiere Rodríguez.
Consejo n.° 3: Lleve sus suministros con usted, en la cabina del avión o autobús, no dentro del equipaje despachado. Rodríguez recomienda a los pacientes empacar como mínimo el doble de los suministros que consideren necesarios, como tiras reactivas o lancetas de medición de glucosa en sangre, tiras para el análisis de cetonas y pastillas o gel de glucosa. Otros artículos que no pueden faltar son los elementos básicos para curar heridas, y muchas toallitas embebidas en alcohol y desinfectante para manos.
Consejo n.° 4: Mantenga la insulina y otros medicamentos inyectables para la diabetes fríos. Si toma insulina, lleve un gel refrigerante para mantenerla fría mientras viaja, sobre todo durante los meses de verano. Empaque también protectores de viales de insulina para evitar que se rompan los envases.
Consejo n.° 5: Recuerde que el tiempo lo es todo, y más cuando se trata de la insulina. Si viaja a un lugar con una zona horaria diferente, es fundamental que hable con su proveedor para que le ajuste el tipo y la hora de administración de la insulina para que usted pueda manejar su insulina adecuadamente. Si utiliza una bomba de insulina, recuerde cambiar la fecha y la hora de la bomba a la hora local de su destino. Y lleve pilas adicionales para los dispositivos que utiliza para controlar la diabetes.
Consejo n.° 6: Manténgase en movimiento. El nivel de azúcar en sangre tiende a subir durante un viaje largo en automóvil, tren o avión, producto de la inactividad. Usted puede contrarrestar ese problema al levantarse y moverse por el tren o el avión o, en caso de viajar en automóvil, al realizar varias paradas para caminar. "Las personas que sufren de presión arterial alta, enfermedades cardíacas o diabetes mal manejada también tienen un riesgo más alto de padecer coágulos en la sangre debido a los viajes —informa la Dra. Uma Gunasekaran—. Se recomienda el uso de medias de compresión para los grupos de riesgo a fin de prevenir la formación de coágulos".
Consejo n.° 7: Lleve comida. Antes de salir de viaje, infórmese acerca de las comidas habituales en el país que visitará. Lleve una variedad de refrigerios con usted para tener a mano en caso de que le baje el nivel de azúcar o haya un retraso en las comidas. Rodríguez aconseja empacar una fuente de glucosa de rápida acción, así como bocadillos de liberación lenta de energía, que combinan proteína con hidratos de carbono complejos, como galletas Graham o galletas integrales con mantequilla de maní, nueces y barras energéticas.
Consejo n.° 8: Combata el calor. Las personas con diabetes pueden ser más sensibles a los golpes de calor que las personas que no padecen esa enfermedad, declara la Dra. Gunasekaran. "La deshidratación y las quemaduras de sol pueden elevar el nivel de azúcar en sangre. Las personas que sufren de diabetes deben mantenerse bien hidratadas y usar vestimenta que las proteja del sol, un sombrero y protector solar; además, deben evitar las quemaduras de sol y el calor excesivo. No sacie su sed con bebidas azucaradas o con contenido de cafeína; beba agua. Y, si se encuentra en otro país, beba agua embotellada".
Consejo n.° 9: Tenga cuidado al caminar. "Usar zapatos cómodos para caminar es fundamental —manifiesta Rodríguez—, además de medias suaves de algodón que absorban la humedad para ayudar a evitar las infecciones. También recomiendo el uso de medias blancas para ayudar a identificar rápidamente una herida o un corte en el pie. No camine nunca descalzo, ya que, cuando uno tiene diabetes, aún un corte o un rasguño pequeño puede tardar mucho en curarse y causar complicaciones graves".
Consejo n.° 10: Prepárese para los imprevistos. "Una parte importante del placer de viajar es conocer lugares diferentes y tener nuevas aventuras —expresa Rodríguez—. Pero si usted padece diabetes, tiene que estar preparado para enfrentar diversos problemas, como retrasos, cambios de horario o comidas diferentes que pueden tener un efecto negativo sobre su salud. Si viaja al exterior o a otro estado, debe consultar cuál es el alcance de su cobertura de salud en caso de que necesite ver a un médico allí. Si piensa en esas cuestiones con anticipación, sufrirá menos estrés y tendrá más tiempo para relajarse y disfrutar del viaje".
Para asegurarse un viaje sin problemas, es importante planificar con antelación teniendo en cuenta las posibles necesidades de salud, en especial si usted padece de una afección crónica, como la diabetes.
"Lamentablemente, la diabetes no se toma ni un solo día de descanso; sin embargo, si las personas con esta condición realizan los preparativos con cuidado, podrán disfrutar de un viaje seguro y saludable —asegura Kellie Rodríguez, directora administrativa del Programa Global de Diabetes de Parkland Health—. Al igual que todos los demás, los diabéticos también quieren escapar de la rutina diaria. Pero para sentirse bien, deben apegarse a sus rutinas habituales de alimentación, ejercicio y medicación, aun cuando están viajando".
Es más fácil decirlo que hacerlo, sobre todo cuando se trata de una enfermedad compleja, pero el equipo de especialistas en diabetes de Parkland les brindan estos consejos a los pacientes con diabetes para que puedan planear su escapada.
Consejo n.° 1: Consulte con su proveedor de atención médica para la diabetes. "Lo más importante es evitar los altibajos repentinos en los niveles de azúcar en sangre —explica Luigi Meneghini, endocrinólogo y director médico ejecutivo del Programa Global de Diabetes de Parkland y profesor titular de Medicina Interna en UT Southwestern—. Debe consultar al médico varias semanas antes del viaje para asegurarse de que su diabetes esté bajo control. Pregunte si es necesario hacer algún cambio en la medicación, asegúrese de que sus vacunas estén al día, renueve sus recetas y obtenga la documentación de sus medicamentos y dispositivos. Proporcione una copia a la persona que viaje con usted en caso de emergencia".
Consejo n.° 2: Esté preparado. Infórmese acerca de la ubicación de los servicios de emergencia en el lugar de destino, aprenda las palabras relacionadas con la diabetes en el idioma del país al que viaja y lleve su identificación de alerta médica. "Llévela en la muñeca o en el cuello; no la guarde en la cartera, ya que allí no estará visible en caso de emergencia", sugiere Rodríguez.
Consejo n.° 3: Lleve sus suministros con usted, en la cabina del avión o autobús, no dentro del equipaje despachado. Rodríguez recomienda a los pacientes empacar como mínimo el doble de los suministros que consideren necesarios, como tiras reactivas o lancetas de medición de glucosa en sangre, tiras para el análisis de cetonas y pastillas o gel de glucosa. Otros artículos que no pueden faltar son los elementos básicos para curar heridas, y muchas toallitas embebidas en alcohol y desinfectante para manos.
Consejo n.° 4: Mantenga la insulina y otros medicamentos inyectables para la diabetes fríos. Si toma insulina, lleve un gel refrigerante para mantenerla fría mientras viaja, sobre todo durante los meses de verano. Empaque también protectores de viales de insulina para evitar que se rompan los envases.
Consejo n.° 5: Recuerde que el tiempo lo es todo, y más cuando se trata de la insulina. Si viaja a un lugar con una zona horaria diferente, es fundamental que hable con su proveedor para que le ajuste el tipo y la hora de administración de la insulina para que usted pueda manejar su insulina adecuadamente. Si utiliza una bomba de insulina, recuerde cambiar la fecha y la hora de la bomba a la hora local de su destino. Y lleve pilas adicionales para los dispositivos que utiliza para controlar la diabetes.
Consejo n.° 6: Manténgase en movimiento. El nivel de azúcar en sangre tiende a subir durante un viaje largo en automóvil, tren o avión, producto de la inactividad. Usted puede contrarrestar ese problema al levantarse y moverse por el tren o el avión o, en caso de viajar en automóvil, al realizar varias paradas para caminar. "Las personas que sufren de presión arterial alta, enfermedades cardíacas o diabetes mal manejada también tienen un riesgo más alto de padecer coágulos en la sangre debido a los viajes —informa la Dra. Uma Gunasekaran—. Se recomienda el uso de medias de compresión para los grupos de riesgo a fin de prevenir la formación de coágulos".
Consejo n.° 7: Lleve comida. Antes de salir de viaje, infórmese acerca de las comidas habituales en el país que visitará. Lleve una variedad de refrigerios con usted para tener a mano en caso de que le baje el nivel de azúcar o haya un retraso en las comidas. Rodríguez aconseja empacar una fuente de glucosa de rápida acción, así como bocadillos de liberación lenta de energía, que combinan proteína con hidratos de carbono complejos, como galletas Graham o galletas integrales con mantequilla de maní, nueces y barras energéticas.
Consejo n.° 8: Combata el calor. Las personas con diabetes pueden ser más sensibles a los golpes de calor que las personas que no padecen esa enfermedad, declara la Dra. Gunasekaran. "La deshidratación y las quemaduras de sol pueden elevar el nivel de azúcar en sangre. Las personas que sufren de diabetes deben mantenerse bien hidratadas y usar vestimenta que las proteja del sol, un sombrero y protector solar; además, deben evitar las quemaduras de sol y el calor excesivo. No sacie su sed con bebidas azucaradas o con contenido de cafeína; beba agua. Y, si se encuentra en otro país, beba agua embotellada".
Consejo n.° 9: Tenga cuidado al caminar. "Usar zapatos cómodos para caminar es fundamental —manifiesta Rodríguez—, además de medias suaves de algodón que absorban la humedad para ayudar a evitar las infecciones. También recomiendo el uso de medias blancas para ayudar a identificar rápidamente una herida o un corte en el pie. No camine nunca descalzo, ya que, cuando uno tiene diabetes, aún un corte o un rasguño pequeño puede tardar mucho en curarse y causar complicaciones graves".
Consejo n.° 10: Prepárese para los imprevistos. "Una parte importante del placer de viajar es conocer lugares diferentes y tener nuevas aventuras —expresa Rodríguez—. Pero si usted padece diabetes, tiene que estar preparado para enfrentar diversos problemas, como retrasos, cambios de horario o comidas diferentes que pueden tener un efecto negativo sobre su salud. Si viaja al exterior o a otro estado, debe consultar cuál es el alcance de su cobertura de salud en caso de que necesite ver a un médico allí. Si piensa en esas cuestiones con anticipación, sufrirá menos estrés y tendrá más tiempo para relajarse y disfrutar del viaje".