(Gracias por la inspiración a tantas mujeres que me han abierto su corazón en múltiples entrevistas, en momentos de alegría y también, en medio del inmenso dolor de haber perdido a un hijo u otro ser querido tan cercano como una madre o un padre. ¡Feliz Día (Mes) Internacional de la Mujer!).
Un hombre inspira a una mujer, ya sea un padre, un hijo, una pareja o un hermano. Y una mujer también inspira a menudo a otra mujer al parecer con más facilidad, sobre todo nuestras madres. En mi caso, al no haber crecido con un padre en casa, mi inspiración ha provenido casi siempre del lado femenino, aunque no exclusivamente.
Hace como un año me di cuenta que mi hermano Luis, quien de la noche a la mañana durante mi adolescencia (en la década de 1990) me sorprendió al volverse corredor de maratón, para poco después convertirse en fisicoculturista, consiguiendo ambos logros con poca o casi nada de guía profesional, fue una de mis grandes inspiraciones por esos años (ahora me doy cuenta) junto al papel de mi abuelita materna, mi tía y mi querida madre, que con su amor incondicional inspira con el ejemplo. [Mis hermanas también me inspiran a pesar de la distancia].
Este año pensé en varias candidatas locales para una entrevista por el Día de la Mujer, pero no me fue posible por motivos, que si los expongo, desembocarían en un nuevo escrito y me desviaría del tema. Así que anoche, revisando unos archivos digitales me topé con una colección de fotos de 2008 con memorias de mis múltiples visitas a Los Ángeles. Entre 2007 y 2008 viví y trabajé en Fresno, California en un periódico bilingüe del Fresno Bee que tenía cinco ediciones regionales, desde Fresno hasta Sacramento, y parte de la cobertura abarcaba el sur del estado en la famosa meca del entretenimiento. Aunque mi puesto era de editora asociada, en realidad era reportera, correctora, redactora y a veces fotógrafa. Trabajé demasiado, pero aprendí demasiado. Sobre todo reconocí el valor del periodismo comunitario y de las historias contadas a corazón abierto provenientes de celebridades y no celebridades. Es así como se me ocurrió recordar las chispas de inspiración que me dejó una cantante que ya dejó de ser tan explosiva y en sus poco más de 50 años ha vivido para contarla, me refiero a Alejandra Guzmán, la mujer.
La recordé al ver las fotos de uno de sus conciertos en Placita Olvera y de una entrevista uno a uno que nos dio semanas antes ahí cerca en Hollywood. Quiso el destino que la primera gran conversación que sostuve con ella no quedara grabada, en el 2005 le hice una pregunta casi a gritos durante una alfombra roja en Houston, pero nada formal. Todavía en el 2007 no cargábamos con teléfonos con cámara tan buenas como en estos días. Sea cual fuera el pretexto, no grabé la entrevista, ocurrida poco antes de la Navidad de ese 2007. Pero como me llevaba también en esa época con una colega de Los Angeles y la entrevista suya sí quedó grabada. Así fue como anoche, viernes 7 de marzo, redescubrí ese audio con la frescura de Alejandra, en plenitud, recuperada de una cirugía de cáncer de seno, con nuevo disco. En una entrevista previa a la que hizo conmigo, en donde cuenta con toda la franqueza que yo le reconozco cómo prefirió ser cantante que actriz por todo lo que su mamá (Silvia Pinal) representaba para ella, lo imponente que le resultaba su presencia, y sobre todo las ganas que tenía de ser auténtica, sin querer verse forzada o sentirse presionada... Pero nada le fue fácil.
A mí me encanta el cine, ahorita se está haciendo muy buen cine en México, está volviendo a tener esa seriedad que no tuvo en algunos años pero el cine en mágico, eso es lo que me gustaría hacer (actriz) si no fuera cantante.
Mi mamá es muy buena actriz y dije, no, si no soy mejor que ella para qué... No es lo mismo que tener una mamá que es una diva, que te cagas cuando la vez, porque yo en el teatro me acuerdo que hasta se me olvidaba lo que tenía que decir. De cómo impone. Prefiero yo hacer y decir lo que yo que yo quiero en el escenario a que lleguen y me digan, tienes que decir esto. También hay como una parte que vi en mi papá y (dije) pues mejor para acá, ¿no?
(Y) No sé, no a todos los hijos de artistas les va bien... Entonces, yo hice lo mío, pero fue muy rebelde, en contra de él y de ella y de lo que fuera porque yo sabía que tenía que ser yo y dejar de ser la hija de, entonces yo salí con un animal adentro, me acuerdo de ese 12 de octubre del 89. (1989). -AG, 2008.
Regresando al presente, querría acotar que la sentida muerte de la señora Silvia Pinal ocurrida en diciembre no ocupó ninguna nota en Hoydallas.com por cuestiones simplemente de vida y tiempo (como editora y publicista asumo toda responsabilidad por la omisión). Es por ello que considero (de modo súper sentimental) que este escrito es una especie de pésame tardío para Alejandra Guzmán, quien por lo general ha sido generosa con la prensa, siempre realista, y con todos los defectos que públicamente se le conocen y que ella misma admite.Volviendo a la entrevista rescatada de 2007, cuando admite que "no todos los hijos de famosos triunfan", me transportó a la idea de cuánto nos han inspirado nuestras madres y cuánto nos tendrá que doler el día en que se vayan. A Alejandra le tocó despedir a su amada viejecita en diciembre pasado y siento que tal vez no podré escapar a ese destino. A veces los hijos e hijas partimos antes, pero también ocurre del otro modo casi más por naturaleza. Mi madre siempre me ha inspirado. Su vida es casi increíble, pero yo creo que muchas hijas dirán lo mismo de sus madres, y les doy el beneficio de la duda (con una sonrisa tierna). Lo más sublime es que al inspirarnos ellas, sin saber, a veces logremos inspirar a otros.
EN CASA Sobre mi hermano quisiera agregar que sus fuentes de inspiración me inspiraron, o más bien, la forma casi inexplicable en la que logró inspirarse me inspiró; pero a los 17 o 18 años no te das cuenta de eso. Recuerdo que sus mentores fueron los artículos y reportajes que leía en las revistas “Muscle & Fitness”, etc; recursos muy escasos a mi parecer, ni videos o cassettes con instrucciones más definidas o un “coach” personal. En el 2024 en una de nuestras escasas llamadas telefónicas le pregunté que cómo le había hecho para ser constante y construir ese cuerpo que no podía pasar desapercibido, mis amigas de la universidad le decían Arnold (por Schwarzenegger). La respuesta de mi hermano fue que simplemente le quería demostrar a otros que sí podía. No sé qué otro tipo de respuesta estaba esperando, pero me dejó contenta que por la razón que hubiese sido, consiguió lo que se propuso. Mi mamá, por el contrario, cuando vivíamos todos en su casa, se maravillaba cuando le salían las cosas “sin buscarlas”.
LOCA Un poco salvaje, un poco tierna, Alejandra Guzmán con sus grandes altibajos nos ha inspirado a muchos. No es como dirían los más estrictos “un ejemplo de vida”, pero los que hemos sido testigos de sus vivencias y múltiples caídas sabemos que ha tenido que sacar fuerzas desde lo más recóndito de su intimidad para salir adelante. Incluso su propuesta musical siempre fue un poco contra corriente. Recuerdo que en esa entrevista que no grabamos me dijo que la tenían siempre entre dos mundos: como muy vendedora de baladas tipo “Ten cuidado con el corazón”, pero que a ella en realidad le fascinaba el blues. Y que mientras los roqueros la consideraba pop o no tan auténtica, entre los poperos no cabía mucho ella por su actitud roquera. Dos de sus discos con mejor producción “Soy” y “Fuerza”, son un testamento de su carrera discográfica ha sido siempre un experimento a consideración del público. Esos dos álbumes son excepcionales, aunque tuvieron tal vez poca cabida en la radio pop.
De nuevo: Gracias por la inspiración a tantas mujeres que me han abierto su corazón en múltiples entrevistas, incluso en medio del dolor de haber perdido a un hijo u otro ser querido tan cercano como una madre o un padre. ¡Feliz Día Internacional de la Mujer!
Un hombre inspira a una mujer, ya sea un padre, un hijo, una pareja o un hermano. Y una mujer también inspira a menudo a otra mujer al parecer con más facilidad, sobre todo nuestras madres. En mi caso, al no haber crecido con un padre en casa, mi inspiración ha provenido casi siempre del lado femenino, aunque no exclusivamente.
Hace como un año me di cuenta que mi hermano Luis, quien de la noche a la mañana durante mi adolescencia (en la década de 1990) me sorprendió al volverse corredor de maratón, para poco después convertirse en fisicoculturista, consiguiendo ambos logros con poca o casi nada de guía profesional, fue una de mis grandes inspiraciones por esos años (ahora me doy cuenta) junto al papel de mi abuelita materna, mi tía y mi querida madre, que con su amor incondicional inspira con el ejemplo. [Mis hermanas también me inspiran a pesar de la distancia].
Este año pensé en varias candidatas locales para una entrevista por el Día de la Mujer, pero no me fue posible por motivos, que si los expongo, desembocarían en un nuevo escrito y me desviaría del tema. Así que anoche, revisando unos archivos digitales me topé con una colección de fotos de 2008 con memorias de mis múltiples visitas a Los Ángeles. Entre 2007 y 2008 viví y trabajé en Fresno, California en un periódico bilingüe del Fresno Bee que tenía cinco ediciones regionales, desde Fresno hasta Sacramento, y parte de la cobertura abarcaba el sur del estado en la famosa meca del entretenimiento. Aunque mi puesto era de editora asociada, en realidad era reportera, correctora, redactora y a veces fotógrafa. Trabajé demasiado, pero aprendí demasiado. Sobre todo reconocí el valor del periodismo comunitario y de las historias contadas a corazón abierto provenientes de celebridades y no celebridades. Es así como se me ocurrió recordar las chispas de inspiración que me dejó una cantante que ya dejó de ser tan explosiva y en sus poco más de 50 años ha vivido para contarla, me refiero a Alejandra Guzmán, la mujer.
La recordé al ver las fotos de uno de sus conciertos en Placita Olvera y de una entrevista uno a uno que nos dio semanas antes ahí cerca en Hollywood. Quiso el destino que la primera gran conversación que sostuve con ella no quedara grabada, en el 2005 le hice una pregunta casi a gritos durante una alfombra roja en Houston, pero nada formal. Todavía en el 2007 no cargábamos con teléfonos con cámara tan buenas como en estos días. Sea cual fuera el pretexto, no grabé la entrevista, ocurrida poco antes de la Navidad de ese 2007. Pero como me llevaba también en esa época con una colega de Los Angeles y la entrevista suya sí quedó grabada. Así fue como anoche, viernes 7 de marzo, redescubrí ese audio con la frescura de Alejandra, en plenitud, recuperada de una cirugía de cáncer de seno, con nuevo disco. En una entrevista previa a la que hizo conmigo, en donde cuenta con toda la franqueza que yo le reconozco cómo prefirió ser cantante que actriz por todo lo que su mamá (Silvia Pinal) representaba para ella, lo imponente que le resultaba su presencia, y sobre todo las ganas que tenía de ser auténtica, sin querer verse forzada o sentirse presionada... Pero nada le fue fácil.
A mí me encanta el cine, ahorita se está haciendo muy buen cine en México, está volviendo a tener esa seriedad que no tuvo en algunos años pero el cine en mágico, eso es lo que me gustaría hacer (actriz) si no fuera cantante.
Mi mamá es muy buena actriz y dije, no, si no soy mejor que ella para qué... No es lo mismo que tener una mamá que es una diva, que te cagas cuando la vez, porque yo en el teatro me acuerdo que hasta se me olvidaba lo que tenía que decir. De cómo impone. Prefiero yo hacer y decir lo que yo que yo quiero en el escenario a que lleguen y me digan, tienes que decir esto. También hay como una parte que vi en mi papá y (dije) pues mejor para acá, ¿no?
(Y) No sé, no a todos los hijos de artistas les va bien... Entonces, yo hice lo mío, pero fue muy rebelde, en contra de él y de ella y de lo que fuera porque yo sabía que tenía que ser yo y dejar de ser la hija de, entonces yo salí con un animal adentro, me acuerdo de ese 12 de octubre del 89. (1989). -AG, 2008.
Regresando al presente, querría acotar que la sentida muerte de la señora Silvia Pinal ocurrida en diciembre no ocupó ninguna nota en Hoydallas.com por cuestiones simplemente de vida y tiempo (como editora y publicista asumo toda responsabilidad por la omisión). Es por ello que considero (de modo súper sentimental) que este escrito es una especie de pésame tardío para Alejandra Guzmán, quien por lo general ha sido generosa con la prensa, siempre realista, y con todos los defectos que públicamente se le conocen y que ella misma admite.
Volviendo a la entrevista rescatada de 2007, cuando admite que "no todos los hijos de famosos triunfan", me transportó a la idea de cuánto nos han inspirado nuestras madres y cuánto nos tendrá que doler el día en que se vayan. A Alejandra le tocó despedir a su amada viejecita en diciembre pasado y siento que tal vez no podré escapar a ese destino. A veces los hijos e hijas partimos antes, pero también ocurre del otro modo casi más por naturaleza. Mi madre siempre me ha inspirado. Su vida es casi increíble, pero yo creo que muchas hijas dirán lo mismo de sus madres, y les doy el beneficio de la duda (con una sonrisa tierna). Lo más sublime es que al inspirarnos ellas, sin saber, a veces logremos inspirar a otros.
EN CASA Sobre mi hermano quisiera agregar que sus fuentes de inspiración me inspiraron, o más bien, la forma casi inexplicable en la que logró inspirarse me inspiró; pero a los 17 o 18 años no te das cuenta de eso. Recuerdo que sus mentores fueron los artículos y reportajes que leía en las revistas “Muscle & Fitness”, etc; recursos muy escasos a mi parecer, ni videos o cassettes con instrucciones más definidas o un “coach” personal. En el 2024 en una de nuestras escasas llamadas telefónicas le pregunté que cómo le había hecho para ser constante y construir ese cuerpo que no podía pasar desapercibido, mis amigas de la universidad le decían Arnold (por Schwarzenegger). La respuesta de mi hermano fue que simplemente le quería demostrar a otros que sí podía. No sé qué otro tipo de respuesta estaba esperando, pero me dejó contenta que por la razón que hubiese sido, consiguió lo que se propuso. Mi mamá, por el contrario, cuando vivíamos todos en su casa, se maravillaba cuando le salían las cosas “sin buscarlas”.
LOCA Un poco salvaje, un poco tierna, Alejandra Guzmán con sus grandes altibajos nos ha inspirado a muchos. No es como dirían los más estrictos “un ejemplo de vida”, pero los que hemos sido testigos de sus vivencias y múltiples caídas sabemos que ha tenido que sacar fuerzas desde lo más recóndito de su intimidad para salir adelante. Incluso su propuesta musical siempre fue un poco contra corriente. Recuerdo que en esa entrevista que no grabamos me dijo que la tenían siempre entre dos mundos: como muy vendedora de baladas tipo “Ten cuidado con el corazón”, pero que a ella en realidad le fascinaba el blues. Y que mientras los roqueros la consideraba pop o no tan auténtica, entre los poperos no cabía mucho ella por su actitud roquera. Dos de sus discos con mejor producción “Soy” y “Fuerza”, son un testamento de su carrera discográfica ha sido siempre un experimento a consideración del público. Esos dos álbumes son excepcionales, aunque tuvieron tal vez poca cabida en la radio pop.
De nuevo: Gracias por la inspiración a tantas mujeres que me han abierto su corazón en múltiples entrevistas, incluso en medio del dolor de haber perdido a un hijo u otro ser querido tan cercano como una madre o un padre. ¡Feliz Día Internacional de la Mujer!