En 2023, la Legislatura de Texas aprobó por unanimidad una ley que aumentaba en 1 dólar el costo del seguro de automóvil en Texas, con el fin de combatir el robo de convertidores catalíticos.
Tres años después, un organismo estatal poco conocido ha destinado al menos 30 millones de dólares de esa recaudación a potenciar la red de vigilancia Flock del estado, instalando cámaras a lo largo de carreteras y calles desde El Paso hasta la frontera con Luisiana, de acuerdo a un análisis de The Texas Tribune.
La Autoridad para la Prevención de Delitos sobre Vehículos de Motor (Motor Vehicle Crime Prevention Authority), dirigida por una junta cuyos miembros fueron nombrados en su mayoría por el gobernador Greg Abbott, ha propiciado la adquisición de unas 3,200 cámaras Flock a partir de la recaudación del alza de 1 dólar en la tarifa se seguros de auto.
El organismo ha otorgado 95 subvenciones para ayudar a las agencias policiales a comprar y mantener unas 2.000 cámaras Flock. Otros 15,9 millones de dólares están ayudando al Departamento de Seguridad Pública de Texas a sumar casi 1.200 cámaras más.
Esta iniciativa está lejos de concluir. A principios de agosto, la agencia aprobó otros 3 millones de dólares para ayudar al Departamento de Seguridad Pública a instalar 583 cámaras adicionales en las autopistas de peaje de Texas durante el próximo año.
Miguel Rodríguez, presidente de la Autoridad para la Prevención de Delitos sobre Vehículos de Motor, declaró durante una reunión en agosto de 2023 que esperaba utilizar los fondos recaudados con el aumento de la tarifa para "cubrir todo el estado" con cámaras.
Rodríguez, quien también es Jefe de Policía de Laredo, vea a estas cámaras como una herramienta poderosa para las fuerzas del orden, especialmente en el combate a las organizaciones criminales.
"Ese tipo de capacidad trastoca directamente la ventaja operativa en la que se apoyan estas organizaciones criminales transnacionales, y refuerza nuestra capacidad para proteger tanto a las comunidades de Texas como a la región en general", dijo en un correo electrónico.
Sin embargo, el viernes por la tarde, tras varias solicitudes de comentarios por parte del Tribune sobre sus hallazgos, la oficina de Abbott anunció que el gobernador suspendía toda la financiación estatal destinada a subvenciones locales para cámaras Flock.
"En la medida en que las ciudades reciben fondos para esas cámaras, la mayor parte proviene del gobierno federal. En cuanto a los fondos provenientes de agencias de Texas, estas están aclarando que dicho dinero no puede utilizarse para cámaras Flock", declaró Andrew Mahaleris, portavoz de Abbott, en un comunicado difundido inicialmente al "Tribune".
El aumento de la tarifa de 1 dólar anual ha recaudado unos 81 millones de dólares, lo que ha permitido a la autoridad destinar 50,8 millones a 234 subvenciones. Estas han servido para reembolsar a los departamentos de policía los gastos de contratación de agentes, analistas de delitos y abogados para procesar delitos relacionados con vehículos, así como para la adquisición de drones y otros dispositivos de vigilancia.
El Tribune constató que las subvenciones a los departamentos de policía oscilaban entre los 7.000 dólares para dos cámaras Flock en Bellmead (cerca de Waco) y casi 1,7 millones de dólares para 201 cámaras en Dallas. Algunas redes municipales —como las 165 cámaras de Laredo y las 150 de El Paso— fueron financiadas en su totalidad mediante estas subvenciones.
La agencia estatal no detalla qué parte de los fondos de las subvenciones se destinó a cámaras Flock. En su lugar, el Tribune rastreó las subvenciones revisando las actas de las reuniones de la autoridad de vehículos, así como documentos, agendas y debates de 101 ayuntamientos y comisiones de condado que aprobaron o discutieron subvenciones relacionadas con Flock.
Es probable que la autoridad haya pagado más cámaras Flock de las que identificó el análisis del *Tribune*, ya que 124 subvenciones carecen de documentación pública clara sobre qué artículos se adquirieron.
La iniciativa estatal para extender el uso de cámaras Flock surge en un momento en que crece el rechazo hacia esta vigilancia, incluso entre algunos miembros de la Legislatura, donde la tarifa de 1 dólar se aprobó sin oposición.
"El enorme volumen de información recopilada no es algo que, a mi juicio, esté contemplado en la Cuarta Enmienda", señaló el representante Mitch Little, republicano de Lewisville. La senadora estatal Carol Alvarado y el representante Jeff Leach —autora y patrocinador en la Cámara de Representantes del proyecto de ley, respectivamente— afirmaron que nunca se habló de cámaras de vigilancia cuando se debatió la iniciativa. Alvarado expresó su sorpresa al enterarse, a través del Tribuna, de que la tarifa de seguro estaba financiando lectores de placas de auto con inteligencia artificial.
"No tenía eso en mente cuando aprobamos el proyecto de ley", dijo Alvarado, demócrata de Houston. "Cuando pienso en combatir el crimen, pienso... en más presencia policial en las calles, en contratar más agentes para enfrentar la delincuencia o en algún tipo de trabajo encubierto".
Alvarado señaló que existe una "línea muy fina" entre proteger al público del crimen y proteger la privacidad de las personas, pero indicó que no planeaba presentar legislación para modificar los requisitos de las subvenciones.
Las cámaras Flock —el sistema de lectura de placas más utilizado en el país— crean una "huella digital del vehículo" mediante inteligencia artificial; almacenan la placa, marca, modelo, color y detalles específicos (como abolladuras o pegatinas en el parachoques) de cada vehículo en una base de datos accesible para las fuerzas del orden de todo el país, sin necesidad de una orden judicial.
No se conoce con exactitud el número de cámaras Flock en Texas. DeFlock, una organización de vigilancia ciudadana que ha mapeado la ubicación de estas cámaras mediante colaboración colectiva verificada, ha identificado unas 13.000 en el estado. Según estas cifras, el aumento en la tarifa de seguro ha financiado una de cada cuatro cámaras en Texas.
Esto también representa un fuerte incremento en el número de cámaras Flock en el estado desde diciembre de 2023, cuando un portavoz de la empresa informó a la junta de la autoridad de vehículos que había unas 7.500 cámaras en el estado.
Flock no revela cuántas cámaras tiene operativas, pero se estima que Texas cuenta con la segunda mayor cantidad del país, después de California. A nivel nacional, los representantes de Flock afirman que unos 7.000 organismos policiales utilizan un total de 120.000 cámaras y otros productos de vigilancia.
En Texas, los organismos estatales no dependen únicamente de las subvenciones de la autoridad de vehículos para instalar dispositivos de vigilancia; la oficina del gobernador Abbott señaló que también se utilizan fondos federales para financiar las cámaras. El Departamento de Seguridad Pública (DPS), por ejemplo, tiene un contrato de 28,5 millones de dólares para cámaras Flock. Sin embargo, las subvenciones han ayudado a que las cámaras lleguen a los departamentos de policía más pequeños del estado, los cuales podrían haber tenido dificultades para costear el equipo.
Los departamentos que deciden participar en el programa nacional de consultas de Flock pueden acceder a los datos de los demás desde cualquier parte del país, lo que permite rastrear vehículos con una eficiencia sin precedentes.
La capacidad de compartir datos "ha sido una de las formas más eficaces en que Flock ha contribuido a localizar, tan solo el año pasado, a más de 10.000 personas desaparecidas", afirmó Trevor Chandler, portavoz de Flock, en una entrevista.
No obstante, para una coalición de texanos en rápido crecimiento que se opone a estas cámaras, la red de Flock representa una peligrosa combinación de vigilancia intrusiva y supervisión limitada que socava los derechos a la privacidad.
Kenneth Feagins, organizador de DFW DeFlock —uno de los varios grupos comunitarios de reciente creación en el estado que se oponen a la vigilancia masiva—, señaló que observa una "tendencia alarmante" en la que la policía accede indebidamente a una red capaz de recopilar datos sobre dónde viven, compran, practican su religión y trabajan las personas.
"Para mí, la cuestión siempre ha sido: ¿cuánta libertad estamos dispuestos a sacrificar a cambio de seguridad?", planteó Feagins.
Casos de uso indebido revelados recientemente —incluidos agentes de policía que utilizaron datos de Flock para acosar a exparejas y compañeros de trabajo— han intensificado estas preocupaciones.
El 24 de agosto, un agente de Lufkin fue acusado formalmente de 100 delitos relacionados con el uso indebido de información oficial; Abbott calificó este hecho como preocupante durante una entrevista radiofónica el viernes. Asimismo, agentes de Baytown, el condado de Harris, el condado de Fort Bend, Temple y Pasadena han sido objeto de detenciones, medidas disciplinarias o investigaciones.
"Se pueden hacer muchas cosas malintencionadas con estos datos, y esas acciones ya no son meras hipótesis", afirmó Feagins.
Las cámaras "cambiaron las reglas del juego" para la policíaLa "Motor Vehicle Crime Prevention Authority" fue creada por la Legislatura en 1991 para combatir el robo de automóviles.
El organismo está dirigido por un funcionario del Departamento de Seguridad Pública (DPS) y una junta de seis miembros nombrados por el gobernador: dos representantes de las fuerzas del orden, dos del sector asegurador y dos representantes de los consumidores.
Esta autoridad ejerce su influencia principalmente mediante subvenciones financiadas con recargos añadidos a las primas anuales de los seguros de automóviles —inicialmente de 1 dólar, cifra que aumentó a 2 dólares en 2011 y a 4 dólares en 2019—, fondos destinados en gran medida a financiar grupos de trabajo operativos para los departamentos de policía.En 2023, ante el aumento escandaloso de los robos de convertidores catalíticos en todo Texas, los legisladores aprobaron añadir otro dólar a la tasa del seguro mediante una ley nombrada en honor al ayudante del sheriff del condado de Harris, Darren Almendarez, quien murió tiroteado tras sorprender a unos ladrones de convertidores catalíticos en el estacionamiento de un supermercado.
La legislación no hacía referencia alguna a los sistemas de lectura de matrículas; por su parte, el representante Brian Harrison, quien votó a favor de la medida, declaró que no tenía conocimiento de conversaciones sobre el uso de dicho aumento de tarifa para tal fin. El republicano de Midlothian presentó proyectos de ley ese mismo año y en 2025 para exigir una orden judicial antes de que la policía pudiera acceder a los datos recopilados por los lectores de matrículas. "Jamás habría imaginado siquiera que esto se utilizaría para financiar lo que, en la práctica, es una vigilancia sin orden judicial", dijo Harrison. "De haberlo sabido, no concibo que hubiera obtenido un apoyo unánime. Desde luego, yo no habría votado a favor si hubiera sabido que algún burócrata iba a desviar los fondos hacia las cámaras Flock".
Un aumento de 1 dólar en las tasas ayudó al DPS a ampliar su red FlockLa inversión más importante de la autoridad en Flock se produjo en 2025, cuando firmó un contrato de tres años por valor de 15,9 millones de dólares con el DPS para instalar 1.183 cámaras. El proyecto fue supervisado en gran medida por Sharon Jones, agente del DPS, miembro de la junta que se declaraba partidaria de Flock y que dejó el cargo el 1 de agosto.
El contrato tiene como objetivo reforzar la red de cámaras del DPS y hacerla accesible a las fuerzas del orden locales en lugares de difícil acceso, incluidos municipios que se oponen a este tipo de vigilancia.
Patrick McBroom, comandante de la Unidad de Robo y Hurto de Vehículos del Panhandle, afirmó que las cámaras del DPS ayudan a su equipo a vigilar el tráfico interestatal en las fronteras con Oklahoma y Nuevo México; zonas de Texas que quedan fuera del alcance de las 138 cámaras financiadas mediante subvenciones que supervisa su unidad.
"Todas las carreteras que entran y salen de Texas cuentan con cámaras del DPS; por tanto, si tenemos artículos robados que podrían estar saliendo del estado, podemos consultar esas cámaras para ver si los vehículos han abandonado la jurisdicción estatal", explicó McBroom.
Durante una conversación ocurrida en abril sobre el contrato del DPS, Rodríguez señaló que las cámaras de la policía estatal podrían mejorar la vigilancia en zonas donde las autoridades locales se niegan a instalar sus propios sistemas. Un número creciente de ciudades y condados, incluida Austin, ha cancelado sus contratos con Flock debido a las preocupaciones de los residentes sobre la privacidad.
"Creo que, si por cualquier motivo uno se encuentra en una jurisdicción que no quiere Flock, podemos coordinarnos con el DPS para instalar esas cámaras en terrenos de dominio público estatal. Y no hay nada que puedan objetar al respecto", dijo Rodríguez a Jones.
Rodríguez declaró al Tribune que la red del DPS proporciona una herramienta necesaria para combatir la delincuencia en zonas que rechazan las cámaras Flock y dispositivos similares.
Casi 100 municipios de Estados Unidos han rescindido sus contratos con Flock en respuesta a las protestas públicas; entre ellos figuran varias localidades de Texas, como Bandera y el condado de Hood. Ambos habían recibido subvenciones para sus cámaras, pero cancelaron los contratos tras problemas con la instalación y debido al fuerte rechazo social que generó su uso. A medida que se han intensificado las críticas sobre las cámaras —incluidos casos de dispositivos derribados o vandalizados como actos de protesta—, los miembros de la junta de la agencia han expresado su frustración ante lo que consideran desinformación que empaña el impacto positivo de estos equipos.
"Tendremos una conversación más amplia sobre la necesidad de educar al público, y debemos dejar clara nuestra postura frente a quienes difunden información falsa sobre los lectores de matrículas", declaró Jones en una reunión sobre subvenciones celebrada en julio.
"Una preocupación por nuestra privacidad"
Foust fundó el grupo "DeFlock" en Carrollton después de que sus vecinos expresaran su frustración por la rápida proliferación de estas cámaras. Ver una cámara en la ruta que sus hijos recorren para ir a la escuela le hizo reflexionar; ver cómo instalaban otra frente al centro recreativo de su comunidad la impulsó a actuar.
"No se puede entrar ni salir de ese complejo sin pasar por una cámara Flock, y además es mi centro de votación, así que eso realmente provocó una fuerte reacción en mí", dijo Foust. "Estaban en lugares donde normalmente nos sentimos muy seguros —sin inquietudes sobre nuestra seguridad o el bienestar de nuestros hijos—, pero de repente surgió una preocupación por nuestra privacidad".
Foust está abierta a discutir diversas soluciones para sus inquietudes, incluidas medidas legislativas en Texas, pero afirma que el primer paso es lograr que los funcionarios municipales sean transparentes sobre el uso de estos dispositivos.
"Creo que, antes de poder mantener una conversación sincera y honesta sobre cómo debería ser la legislación o qué salvaguardas podrían implementarse, necesitamos partir de una base de entendimiento común", señaló Foust. "¿En qué consiste el sistema, de qué es capaz y cómo podría configurarse para que sea, en teoría, seguro?"
Harrison y Little anunciaron su intención de presentar proyectos de ley en la próxima sesión legislativa para prohibir estos dispositivos, ya que consideran que las cámaras vulneran la protección de la Cuarta Enmienda contra registros e incautaciones arbitrarias. Little expresó especial preocupación por el almacenamiento seguro de grandes cantidades de datos personales y por si Flock, una empresa privada, debería tener acceso a ellos.
"Los habitantes de Lewisville, Texas, tienen una expectativa razonable de privacidad frente a los agentes de policía de Pampa, Texas; sin embargo, estos pueden observar todos esos datos", afirmó Little. "Por lo tanto, el hecho de que se compartan entre estados y jurisdicciones me parece sumamente problemático". Harrison se declaró "consternado y desconcertado" por el hecho de que tan pocos republicanos se hubieran pronunciado en contra de las cámaras Flock y de lo que él califica como flagrantes violaciones constitucionales. Asimismo, afirmó que las autoridades estatales deberían tomar medidas inmediatas para «suspender» las subvenciones destinadas a Flock, dado que la intención de los legisladores nunca fue utilizar el aumento de las tasas de seguros para financiar dichas cámaras.
"Considero que la Legislatura no debería quedarse de brazos cruzados ante esta situación. Creo que el gobernador debería intervenir", dijo Harrison. "Si esto está ocurriendo, significa claramente que no existe una intención ni una directriz legislativa explícita que lo respalde".
Tres años después, un organismo estatal poco conocido ha destinado al menos 30 millones de dólares de esa recaudación a potenciar la red de vigilancia Flock del estado, instalando cámaras a lo largo de carreteras y calles desde El Paso hasta la frontera con Luisiana, de acuerdo a un análisis de The Texas Tribune.
La Autoridad para la Prevención de Delitos sobre Vehículos de Motor (Motor Vehicle Crime Prevention Authority), dirigida por una junta cuyos miembros fueron nombrados en su mayoría por el gobernador Greg Abbott, ha propiciado la adquisición de unas 3,200 cámaras Flock a partir de la recaudación del alza de 1 dólar en la tarifa se seguros de auto.
El organismo ha otorgado 95 subvenciones para ayudar a las agencias policiales a comprar y mantener unas 2.000 cámaras Flock. Otros 15,9 millones de dólares están ayudando al Departamento de Seguridad Pública de Texas a sumar casi 1.200 cámaras más.
Esta iniciativa está lejos de concluir. A principios de agosto, la agencia aprobó otros 3 millones de dólares para ayudar al Departamento de Seguridad Pública a instalar 583 cámaras adicionales en las autopistas de peaje de Texas durante el próximo año.
Miguel Rodríguez, presidente de la Autoridad para la Prevención de Delitos sobre Vehículos de Motor, declaró durante una reunión en agosto de 2023 que esperaba utilizar los fondos recaudados con el aumento de la tarifa para "cubrir todo el estado" con cámaras.
Rodríguez, quien también es Jefe de Policía de Laredo, vea a estas cámaras como una herramienta poderosa para las fuerzas del orden, especialmente en el combate a las organizaciones criminales.
"Ese tipo de capacidad trastoca directamente la ventaja operativa en la que se apoyan estas organizaciones criminales transnacionales, y refuerza nuestra capacidad para proteger tanto a las comunidades de Texas como a la región en general", dijo en un correo electrónico.
Sin embargo, el viernes por la tarde, tras varias solicitudes de comentarios por parte del Tribune sobre sus hallazgos, la oficina de Abbott anunció que el gobernador suspendía toda la financiación estatal destinada a subvenciones locales para cámaras Flock.
"En la medida en que las ciudades reciben fondos para esas cámaras, la mayor parte proviene del gobierno federal. En cuanto a los fondos provenientes de agencias de Texas, estas están aclarando que dicho dinero no puede utilizarse para cámaras Flock", declaró Andrew Mahaleris, portavoz de Abbott, en un comunicado difundido inicialmente al "Tribune".
El aumento de la tarifa de 1 dólar anual ha recaudado unos 81 millones de dólares, lo que ha permitido a la autoridad destinar 50,8 millones a 234 subvenciones. Estas han servido para reembolsar a los departamentos de policía los gastos de contratación de agentes, analistas de delitos y abogados para procesar delitos relacionados con vehículos, así como para la adquisición de drones y otros dispositivos de vigilancia.
El Tribune constató que las subvenciones a los departamentos de policía oscilaban entre los 7.000 dólares para dos cámaras Flock en Bellmead (cerca de Waco) y casi 1,7 millones de dólares para 201 cámaras en Dallas. Algunas redes municipales —como las 165 cámaras de Laredo y las 150 de El Paso— fueron financiadas en su totalidad mediante estas subvenciones.
La agencia estatal no detalla qué parte de los fondos de las subvenciones se destinó a cámaras Flock. En su lugar, el Tribune rastreó las subvenciones revisando las actas de las reuniones de la autoridad de vehículos, así como documentos, agendas y debates de 101 ayuntamientos y comisiones de condado que aprobaron o discutieron subvenciones relacionadas con Flock.
Es probable que la autoridad haya pagado más cámaras Flock de las que identificó el análisis del *Tribune*, ya que 124 subvenciones carecen de documentación pública clara sobre qué artículos se adquirieron.
La iniciativa estatal para extender el uso de cámaras Flock surge en un momento en que crece el rechazo hacia esta vigilancia, incluso entre algunos miembros de la Legislatura, donde la tarifa de 1 dólar se aprobó sin oposición.
"El enorme volumen de información recopilada no es algo que, a mi juicio, esté contemplado en la Cuarta Enmienda", señaló el representante Mitch Little, republicano de Lewisville. La senadora estatal Carol Alvarado y el representante Jeff Leach —autora y patrocinador en la Cámara de Representantes del proyecto de ley, respectivamente— afirmaron que nunca se habló de cámaras de vigilancia cuando se debatió la iniciativa. Alvarado expresó su sorpresa al enterarse, a través del Tribuna, de que la tarifa de seguro estaba financiando lectores de placas de auto con inteligencia artificial.
"No tenía eso en mente cuando aprobamos el proyecto de ley", dijo Alvarado, demócrata de Houston. "Cuando pienso en combatir el crimen, pienso... en más presencia policial en las calles, en contratar más agentes para enfrentar la delincuencia o en algún tipo de trabajo encubierto".
Alvarado señaló que existe una "línea muy fina" entre proteger al público del crimen y proteger la privacidad de las personas, pero indicó que no planeaba presentar legislación para modificar los requisitos de las subvenciones.
Las cámaras Flock —el sistema de lectura de placas más utilizado en el país— crean una "huella digital del vehículo" mediante inteligencia artificial; almacenan la placa, marca, modelo, color y detalles específicos (como abolladuras o pegatinas en el parachoques) de cada vehículo en una base de datos accesible para las fuerzas del orden de todo el país, sin necesidad de una orden judicial.
No se conoce con exactitud el número de cámaras Flock en Texas. DeFlock, una organización de vigilancia ciudadana que ha mapeado la ubicación de estas cámaras mediante colaboración colectiva verificada, ha identificado unas 13.000 en el estado. Según estas cifras, el aumento en la tarifa de seguro ha financiado una de cada cuatro cámaras en Texas.
Esto también representa un fuerte incremento en el número de cámaras Flock en el estado desde diciembre de 2023, cuando un portavoz de la empresa informó a la junta de la autoridad de vehículos que había unas 7.500 cámaras en el estado.
Flock no revela cuántas cámaras tiene operativas, pero se estima que Texas cuenta con la segunda mayor cantidad del país, después de California. A nivel nacional, los representantes de Flock afirman que unos 7.000 organismos policiales utilizan un total de 120.000 cámaras y otros productos de vigilancia.
En Texas, los organismos estatales no dependen únicamente de las subvenciones de la autoridad de vehículos para instalar dispositivos de vigilancia; la oficina del gobernador Abbott señaló que también se utilizan fondos federales para financiar las cámaras. El Departamento de Seguridad Pública (DPS), por ejemplo, tiene un contrato de 28,5 millones de dólares para cámaras Flock. Sin embargo, las subvenciones han ayudado a que las cámaras lleguen a los departamentos de policía más pequeños del estado, los cuales podrían haber tenido dificultades para costear el equipo.
Los departamentos que deciden participar en el programa nacional de consultas de Flock pueden acceder a los datos de los demás desde cualquier parte del país, lo que permite rastrear vehículos con una eficiencia sin precedentes.
La capacidad de compartir datos "ha sido una de las formas más eficaces en que Flock ha contribuido a localizar, tan solo el año pasado, a más de 10.000 personas desaparecidas", afirmó Trevor Chandler, portavoz de Flock, en una entrevista.
No obstante, para una coalición de texanos en rápido crecimiento que se opone a estas cámaras, la red de Flock representa una peligrosa combinación de vigilancia intrusiva y supervisión limitada que socava los derechos a la privacidad.
Kenneth Feagins, organizador de DFW DeFlock —uno de los varios grupos comunitarios de reciente creación en el estado que se oponen a la vigilancia masiva—, señaló que observa una "tendencia alarmante" en la que la policía accede indebidamente a una red capaz de recopilar datos sobre dónde viven, compran, practican su religión y trabajan las personas.
"Para mí, la cuestión siempre ha sido: ¿cuánta libertad estamos dispuestos a sacrificar a cambio de seguridad?", planteó Feagins.
Casos de uso indebido revelados recientemente —incluidos agentes de policía que utilizaron datos de Flock para acosar a exparejas y compañeros de trabajo— han intensificado estas preocupaciones.
El 24 de agosto, un agente de Lufkin fue acusado formalmente de 100 delitos relacionados con el uso indebido de información oficial; Abbott calificó este hecho como preocupante durante una entrevista radiofónica el viernes. Asimismo, agentes de Baytown, el condado de Harris, el condado de Fort Bend, Temple y Pasadena han sido objeto de detenciones, medidas disciplinarias o investigaciones.
"Se pueden hacer muchas cosas malintencionadas con estos datos, y esas acciones ya no son meras hipótesis", afirmó Feagins.
Las cámaras "cambiaron las reglas del juego" para la policía
La "Motor Vehicle Crime Prevention Authority" fue creada por la Legislatura en 1991 para combatir el robo de automóviles.
El organismo está dirigido por un funcionario del Departamento de Seguridad Pública (DPS) y una junta de seis miembros nombrados por el gobernador: dos representantes de las fuerzas del orden, dos del sector asegurador y dos representantes de los consumidores.
Esta autoridad ejerce su influencia principalmente mediante subvenciones financiadas con recargos añadidos a las primas anuales de los seguros de automóviles —inicialmente de 1 dólar, cifra que aumentó a 2 dólares en 2011 y a 4 dólares en 2019—, fondos destinados en gran medida a financiar grupos de trabajo operativos para los departamentos de policía.
En 2023, ante el aumento escandaloso de los robos de convertidores catalíticos en todo Texas, los legisladores aprobaron añadir otro dólar a la tasa del seguro mediante una ley nombrada en honor al ayudante del sheriff del condado de Harris, Darren Almendarez, quien murió tiroteado tras sorprender a unos ladrones de convertidores catalíticos en el estacionamiento de un supermercado.
La legislación no hacía referencia alguna a los sistemas de lectura de matrículas; por su parte, el representante Brian Harrison, quien votó a favor de la medida, declaró que no tenía conocimiento de conversaciones sobre el uso de dicho aumento de tarifa para tal fin. El republicano de Midlothian presentó proyectos de ley ese mismo año y en 2025 para exigir una orden judicial antes de que la policía pudiera acceder a los datos recopilados por los lectores de matrículas. "Jamás habría imaginado siquiera que esto se utilizaría para financiar lo que, en la práctica, es una vigilancia sin orden judicial", dijo Harrison. "De haberlo sabido, no concibo que hubiera obtenido un apoyo unánime. Desde luego, yo no habría votado a favor si hubiera sabido que algún burócrata iba a desviar los fondos hacia las cámaras Flock".
Un aumento de 1 dólar en las tasas ayudó al DPS a ampliar su red Flock
La inversión más importante de la autoridad en Flock se produjo en 2025, cuando firmó un contrato de tres años por valor de 15,9 millones de dólares con el DPS para instalar 1.183 cámaras. El proyecto fue supervisado en gran medida por Sharon Jones, agente del DPS, miembro de la junta que se declaraba partidaria de Flock y que dejó el cargo el 1 de agosto.
El contrato tiene como objetivo reforzar la red de cámaras del DPS y hacerla accesible a las fuerzas del orden locales en lugares de difícil acceso, incluidos municipios que se oponen a este tipo de vigilancia.
Patrick McBroom, comandante de la Unidad de Robo y Hurto de Vehículos del Panhandle, afirmó que las cámaras del DPS ayudan a su equipo a vigilar el tráfico interestatal en las fronteras con Oklahoma y Nuevo México; zonas de Texas que quedan fuera del alcance de las 138 cámaras financiadas mediante subvenciones que supervisa su unidad.
"Todas las carreteras que entran y salen de Texas cuentan con cámaras del DPS; por tanto, si tenemos artículos robados que podrían estar saliendo del estado, podemos consultar esas cámaras para ver si los vehículos han abandonado la jurisdicción estatal", explicó McBroom.
Durante una conversación ocurrida en abril sobre el contrato del DPS, Rodríguez señaló que las cámaras de la policía estatal podrían mejorar la vigilancia en zonas donde las autoridades locales se niegan a instalar sus propios sistemas. Un número creciente de ciudades y condados, incluida Austin, ha cancelado sus contratos con Flock debido a las preocupaciones de los residentes sobre la privacidad.
"Creo que, si por cualquier motivo uno se encuentra en una jurisdicción que no quiere Flock, podemos coordinarnos con el DPS para instalar esas cámaras en terrenos de dominio público estatal. Y no hay nada que puedan objetar al respecto", dijo Rodríguez a Jones.
Rodríguez declaró al Tribune que la red del DPS proporciona una herramienta necesaria para combatir la delincuencia en zonas que rechazan las cámaras Flock y dispositivos similares.
Casi 100 municipios de Estados Unidos han rescindido sus contratos con Flock en respuesta a las protestas públicas; entre ellos figuran varias localidades de Texas, como Bandera y el condado de Hood. Ambos habían recibido subvenciones para sus cámaras, pero cancelaron los contratos tras problemas con la instalación y debido al fuerte rechazo social que generó su uso. A medida que se han intensificado las críticas sobre las cámaras —incluidos casos de dispositivos derribados o vandalizados como actos de protesta—, los miembros de la junta de la agencia han expresado su frustración ante lo que consideran desinformación que empaña el impacto positivo de estos equipos.
"Tendremos una conversación más amplia sobre la necesidad de educar al público, y debemos dejar clara nuestra postura frente a quienes difunden información falsa sobre los lectores de matrículas", declaró Jones en una reunión sobre subvenciones celebrada en julio.
"Una preocupación por nuestra privacidad"
Foust fundó el grupo "DeFlock" en Carrollton después de que sus vecinos expresaran su frustración por la rápida proliferación de estas cámaras. Ver una cámara en la ruta que sus hijos recorren para ir a la escuela le hizo reflexionar; ver cómo instalaban otra frente al centro recreativo de su comunidad la impulsó a actuar.
"No se puede entrar ni salir de ese complejo sin pasar por una cámara Flock, y además es mi centro de votación, así que eso realmente provocó una fuerte reacción en mí", dijo Foust. "Estaban en lugares donde normalmente nos sentimos muy seguros —sin inquietudes sobre nuestra seguridad o el bienestar de nuestros hijos—, pero de repente surgió una preocupación por nuestra privacidad".
Foust está abierta a discutir diversas soluciones para sus inquietudes, incluidas medidas legislativas en Texas, pero afirma que el primer paso es lograr que los funcionarios municipales sean transparentes sobre el uso de estos dispositivos.
"Creo que, antes de poder mantener una conversación sincera y honesta sobre cómo debería ser la legislación o qué salvaguardas podrían implementarse, necesitamos partir de una base de entendimiento común", señaló Foust. "¿En qué consiste el sistema, de qué es capaz y cómo podría configurarse para que sea, en teoría, seguro?"
Harrison y Little anunciaron su intención de presentar proyectos de ley en la próxima sesión legislativa para prohibir estos dispositivos, ya que consideran que las cámaras vulneran la protección de la Cuarta Enmienda contra registros e incautaciones arbitrarias. Little expresó especial preocupación por el almacenamiento seguro de grandes cantidades de datos personales y por si Flock, una empresa privada, debería tener acceso a ellos.
"Los habitantes de Lewisville, Texas, tienen una expectativa razonable de privacidad frente a los agentes de policía de Pampa, Texas; sin embargo, estos pueden observar todos esos datos", afirmó Little. "Por lo tanto, el hecho de que se compartan entre estados y jurisdicciones me parece sumamente problemático". Harrison se declaró "consternado y desconcertado" por el hecho de que tan pocos republicanos se hubieran pronunciado en contra de las cámaras Flock y de lo que él califica como flagrantes violaciones constitucionales. Asimismo, afirmó que las autoridades estatales deberían tomar medidas inmediatas para «suspender» las subvenciones destinadas a Flock, dado que la intención de los legisladores nunca fue utilizar el aumento de las tasas de seguros para financiar dichas cámaras.
"Considero que la Legislatura no debería quedarse de brazos cruzados ante esta situación. Creo que el gobernador debería intervenir", dijo Harrison. "Si esto está ocurriendo, significa claramente que no existe una intención ni una directriz legislativa explícita que lo respalde".