Luka Doncic de "Laker" en Dallas. Foto: SANDRA VELÁZQUEZ

El cariño que los fanáticos de Dallas sienten por Luka Doncic no es exageración y lo que es más, el superestrella les corresponde plenamente, a pesar de jugar ahora con los Lakers de Los Ángeles.

El regreso de Luka al American Airlines Center, dos meses después de ser traspasado sorpresivamente a Lakers, fue tal como se esperaba: emotivo y lleno de buen baloncesto. El público no dejó de mimarlo desde que salió al precalentamiento y ya en plena acción del encuentro le cantaron desde "MVP, MVP", hasta pedir en cada oportunidad el despido del gerente general de Mavericks, Nico Harrison.

Dallas reservó poco más de dos minutos para rendirle un sentimental homenaje a su otrora jugador franquicia. Los ojos de Doncic enrojecieron y no pudo evitar un torrente de emociones; al escuchar su nombre y pararse junto a sus coequiperos de Lakers, recibió todo el aliento necesario de parte de LeBron James para aguantar. Luka lloró, en pocas palabras. “Feliz y enojado”, describiría dos horas después algo de sus sentimientos.

“Después del video dije, no hay modo de que juegue (ante tantas) emociones”, reflexionó al final del partido que su nuevo equipo le ganó a Mavericks 112-97, asegurando su pase a “playoffs”.

El público no dejó de reprochar la a todas luces infamia deportiva que cometió la organización al deshacerse de un talento generacional como lo es el esloveno, cuya partida a L.A. produjo la llegada del brillante centro Anthony Davis a Dallas, que ahora la tiene muy difícil para calificar a la postemporada con Kyrie Irving fuera de circulación.

Fueron 45 puntos los que Doncic totalizó antes de despedirse en el último cuarto y recibir una ovación de los asistentes quienes corearon su nombre “Luka, Luka, Luka”. James, un rey consagrado, animó al público a seguir apapachando a su nuevo compañero de fórmula.

Doncic explicó un poco lo arrasador de su sentir en su regreso a territorio Maverick: “Vine aquí con 18 años, no sabía qué esperar (y Dallas) se volvió mi segunda casa”, dijo sobre la ciudad que lo acogió recién llegado de Madrid hace ya varios veranos.

Sobre la palpable nostalgia que invade a sus fanáticos y el cuesta arriba emocional que aún enfrentan, agregó: “Los hecho de menos yo también. Estoy muy agradecido por estos seis años”.

James, quien sumó 27 puntos en el triunfo de Lakers, dijo que fue un momento “increíble” el haber visto llorar, emocionado, a Luka durante el tributo en video antes del inicio del partido del miércoles.

“Es algo que probablemente nunca voy a olvidar. Estuvo siete temporadas aquí. Pasó de niño a hombre, y con todos esos momentos, todo se materializó hoy”, declaró James en su rueda de prensa al final del partido.

El regreso de Luka al American Airlines Center, dos meses después de ser traspasado sorpresivamente a Lakers, fue tal como se esperaba: emotivo y lleno de buen baloncesto. El público no dejó de mimarlo desde que salió al precalentamiento y ya en plena acción del encuentro le cantaron desde "MVP, MVP", hasta pedir en cada oportunidad el despido del gerente general de Mavericks, Nico Harrison.

Dallas reservó poco más de dos minutos para rendirle un sentimental homenaje a su otrora jugador franquicia. Los ojos de Doncic enrojecieron y no pudo evitar un torrente de emociones; al escuchar su nombre y pararse junto a sus coequiperos de Lakers, recibió todo el aliento necesario de parte de LeBron James para aguantar. Luka lloró, en pocas palabras. “Feliz y enojado”, describiría dos horas después algo de sus sentimientos.

“Después del video dije, no hay modo de que juegue (ante tantas) emociones”, reflexionó al final del partido que su nuevo equipo le ganó a Mavericks 112-97, asegurando su pase a “playoffs”.

El público no dejó de reprochar la a todas luces infamia deportiva que cometió la organización al deshacerse de un talento generacional como lo es el esloveno, cuya partida a L.A. produjo la llegada del brillante centro Anthony Davis a Dallas, que ahora la tiene muy difícil para calificar a la postemporada con Kyrie Irving fuera de circulación.

Fueron 45 puntos los que Doncic totalizó antes de despedirse en el último cuarto y recibir una ovación de los asistentes quienes corearon su nombre “Luka, Luka, Luka”. James, un rey consagrado, animó al público a seguir apapachando a su nuevo compañero de fórmula.

Doncic explicó un poco lo arrasador de su sentir en su regreso a territorio Maverick: “Vine aquí con 18 años, no sabía qué esperar (y Dallas) se volvió mi segunda casa”, dijo sobre la ciudad que lo acogió recién llegado de Madrid hace ya varios veranos.

Sobre la palpable nostalgia que invade a sus fanáticos y el cuesta arriba emocional que aún enfrentan, agregó: “Los hecho de menos yo también. Estoy muy agradecido por estos seis años”.

James, quien sumó 27 puntos en el triunfo de Lakers, dijo que fue un momento “increíble” el haber visto llorar, emocionado, a Luka durante el tributo en video antes del inicio del partido del miércoles.

“Es algo que probablemente nunca voy a olvidar. Estuvo siete temporadas aquí. Pasó de niño a hombre, y con todos esos momentos, todo se materializó hoy”, declaró James en su rueda de prensa al final del partido.