Como bien lo dice su ya clásico álbum del 2006, El Cuarteto de Nos es un grupo raro.
Formado en 1984 en Montevideo, el Cuarteto (aunque sobre el escenario son cinco) disfrutó del éxito subterráneo con una serie de discos de culto que eran irreverentes, ingeniosos y llenos de sarcasmo políticamente incorrecto, pero que sonaban como si
hubiesen sido grabados dentro de una caja de zapatos.La cosa mejoró cuando el guitarrista/productor Juan Campodónico (Peyote Asesino, Bajofondo, Campo, y los primeros discos de Jorge Drexler) los empezó a producir. El puntapié inicial fue El Cuarteto de Nos (2004), una compilación de viejos éxitos regrabados más tres canciones nuevas. Por primera vez, el Cuarteto sonó como tenía que sonar.
"Pensamos que iba a ser el relanzamiento de temas conocidos en Uruguay pero que, afuera, eran todo un misterio", dijo a Hoy Dallas Roberto Musso, guitarra, voz y líder creativo de la banda. "Logramos tener un buen sonido pero, sin embargo, el disco no tuvo la repercusión que esperábamos".
Relacionada: Más espectáculos para octubre en Dallas y Fort Worth
Todo cambiaría con el siguiente disco: el apropiadamente llamado Raro (2006) enloqueció a todos, incluyendo a Julieta Venegas, quien los entrevistó para un artículo en la edición argentina de Rolling Stone. Impulsado por éxitos irresistibles como "Yendo a la casa de Damián" y "Ya no sé qué hacer conmigo", la banda finalmente explotó internacionalmente cuando sus miembros ya habían pasado los 40 años.
"Eran una banda que yo iba a ver cuando era un adolescente de 14, 15 años, en teatros pequeños", dijo a Hoy Dallas Campodónico, quien también produciría los siguientes dos discos de la banda. "Siempre me pareció una propuesta muy creativa, yo ya era un fan, pero [como productor] sentí que se estaban repitiendo y optamos por explorar nuevos caminos".
La táctica dio resultado. Raro obtuvo dos nominaciones al Grammy Latino, Bipolar (2009) los consolidó (“para mí, la obra cumbre de la banda”, dice Campodónico) y Porfiado (2012) los consagró: ganaron dos Grammy Latinos como Mejor Álbum de Pop/Rock y Mejor Canción Rock (“Cuando sea grande”). El inesperado éxito de la banda los convenció de dejar sus trabajos seguros y bien pagos (Musso trabajaba como ingeniero de sistemas en una agencia gubernamental) y el Cuarteto empezó a girar por Latinoamérica y España.
"Jamás pensé que algún día iba a tener que dejar mi trabajo y concentrarme en la música después de los 40 y pico de años, era una locura", dice Musso. "En realidad, era al revés: si algún día iba a dejar algo, era la música. Y se dio al revés, sin tampoco buscarlo como un objetivo entre ceja y ceja".
En lugar de repetir la fórmula que los había llevado al estrellato, Habla tu espejo (2014) marcó un cambio radical: canciones pop más directas, menos sarcásticas y letras más convencionales; una decisión imperdonable para los fanáticos de hueso colorado que seguían a la banda desde el principio, especialmente considerando que Musso es uno de los mejores letristas del rock en español. Esto alienó a los viejos fans pero, en lugar del éxodo masivo, el Cuarteto ganó legiones de nuevos fanáticos a través de Latinoamérica. Hoy, la banda llena conciertos donde sea que toquen.
"El haber penetrado en toda Latinoamérica es increíble", dice Musso. "No tenés una idea de lo que son los conciertos en México, Colombia, la cantidad enorme de pibes jóvenes que conocen el material viejo pero también se saben las nuevas canciones de memoria. No paramos de sorprendernos".
Ya sin los miembros fundadores Riki Musso (guitarra y voz, hermano de Roberto, quien dejó la banda después de la grabación de Porfiado, por diferencias musicales) y Santiago Tavella (bajo y voz), el Cuarteto de Nos visita Dallas el martes 15 de octubre (un día después de tocar en Houston), como parte de la gira mundial por Lámina Once (2022), el último disco de la banda.
"El show está muy power", dice Musso. "La mayoría del público que nos va a ver es la primera vez que ve al Cuarteto. Por supuesto que tocaremos ‘…Damián’ y ‘Ya no sé qué hacer conmigo’, ‘Invierno del ’92’, canciones conocidas, y después los temas más nuevos".
Además de los miembros fundadores Musso y el baterista Alvin Pintos, el Cuarteto de Nos viene a Dallas con Gustavo Antuña en guitarra, Santiago Marrero en bajo, teclados y guitarra, y Luis Angelero en guitarra y bajo.
"[Dejar nuestros trabajos y concentrarnos en la música] fue una decisión que teníamos que tomar", dice Musso. "¿Seguíamos part-time o aprovechábamos lo que el destino nos estaba mostrando? Se nos estaba abriendo un portal y no sabíamos lo que había atrás. Hoy podemos decir que fue un acierto haber apostado por la banda".
El Cuarteto de Nos se presenta el martes 15 de octubre en el House of Blues, 2200 N. Lamar St. Las puertas se abren a las 7 pm, $53.50-$75.50, concerts.livenation.com.
Formado en 1984 en Montevideo, el Cuarteto (aunque sobre el escenario son cinco) disfrutó del éxito subterráneo con una serie de discos de culto que eran irreverentes, ingeniosos y llenos de sarcasmo políticamente incorrecto, pero que sonaban como si
hubiesen sido grabados dentro de una caja de zapatos.
La cosa mejoró cuando el guitarrista/productor Juan Campodónico (Peyote Asesino, Bajofondo, Campo, y los primeros discos de Jorge Drexler) los empezó a producir. El puntapié inicial fue El Cuarteto de Nos (2004), una compilación de viejos éxitos regrabados más tres canciones nuevas. Por primera vez, el Cuarteto sonó como tenía que sonar.
"Pensamos que iba a ser el relanzamiento de temas conocidos en Uruguay pero que, afuera, eran todo un misterio", dijo a Hoy Dallas Roberto Musso, guitarra, voz y líder creativo de la banda. "Logramos tener un buen sonido pero, sin embargo, el disco no tuvo la repercusión que esperábamos".
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Todo cambiaría con el siguiente disco: el apropiadamente llamado Raro (2006) enloqueció a todos, incluyendo a Julieta Venegas, quien los entrevistó para un artículo en la edición argentina de Rolling Stone. Impulsado por éxitos irresistibles como "Yendo a la casa de Damián" y "Ya no sé qué hacer conmigo", la banda finalmente explotó internacionalmente cuando sus miembros ya habían pasado los 40 años.
"Eran una banda que yo iba a ver cuando era un adolescente de 14, 15 años, en teatros pequeños", dijo a Hoy Dallas Campodónico, quien también produciría los siguientes dos discos de la banda. "Siempre me pareció una propuesta muy creativa, yo ya era un fan, pero [como productor] sentí que se estaban repitiendo y optamos por explorar nuevos caminos".
La táctica dio resultado. Raro obtuvo dos nominaciones al Grammy Latino, Bipolar (2009) los consolidó (“para mí, la obra cumbre de la banda”, dice Campodónico) y Porfiado (2012) los consagró: ganaron dos Grammy Latinos como Mejor Álbum de Pop/Rock y Mejor Canción Rock (“Cuando sea grande”). El inesperado éxito de la banda los convenció de dejar sus trabajos seguros y bien pagos (Musso trabajaba como ingeniero de sistemas en una agencia gubernamental) y el Cuarteto empezó a girar por Latinoamérica y España.
"Jamás pensé que algún día iba a tener que dejar mi trabajo y concentrarme en la música después de los 40 y pico de años, era una locura", dice Musso. "En realidad, era al revés: si algún día iba a dejar algo, era la música. Y se dio al revés, sin tampoco buscarlo como un objetivo entre ceja y ceja".
En lugar de repetir la fórmula que los había llevado al estrellato, Habla tu espejo (2014) marcó un cambio radical: canciones pop más directas, menos sarcásticas y letras más convencionales; una decisión imperdonable para los fanáticos de hueso colorado que seguían a la banda desde el principio, especialmente considerando que Musso es uno de los mejores letristas del rock en español. Esto alienó a los viejos fans pero, en lugar del éxodo masivo, el Cuarteto ganó legiones de nuevos fanáticos a través de Latinoamérica. Hoy, la banda llena conciertos donde sea que toquen.
"El haber penetrado en toda Latinoamérica es increíble", dice Musso. "No tenés una idea de lo que son los conciertos en México, Colombia, la cantidad enorme de pibes jóvenes que conocen el material viejo pero también se saben las nuevas canciones de memoria. No paramos de sorprendernos".
Ya sin los miembros fundadores Riki Musso (guitarra y voz, hermano de Roberto, quien dejó la banda después de la grabación de Porfiado, por diferencias musicales) y Santiago Tavella (bajo y voz), el Cuarteto de Nos visita Dallas el martes 15 de octubre (un día después de tocar en Houston), como parte de la gira mundial por Lámina Once (2022), el último disco de la banda.
"El show está muy power", dice Musso. "La mayoría del público que nos va a ver es la primera vez que ve al Cuarteto. Por supuesto que tocaremos ‘…Damián’ y ‘Ya no sé qué hacer conmigo’, ‘Invierno del ’92’, canciones conocidas, y después los temas más nuevos".
Además de los miembros fundadores Musso y el baterista Alvin Pintos, el Cuarteto de Nos viene a Dallas con Gustavo Antuña en guitarra, Santiago Marrero en bajo, teclados y guitarra, y Luis Angelero en guitarra y bajo.
"[Dejar nuestros trabajos y concentrarnos en la música] fue una decisión que teníamos que tomar", dice Musso. "¿Seguíamos part-time o aprovechábamos lo que el destino nos estaba mostrando? Se nos estaba abriendo un portal y no sabíamos lo que había atrás. Hoy podemos decir que fue un acierto haber apostado por la banda".
El Cuarteto de Nos se presenta el martes 15 de octubre en el House of Blues, 2200 N. Lamar St. Las puertas se abren a las 7 pm, $53.50-$75.50, concerts.livenation.com.